Compras y proveedores
Cómo preparar tu lista de compras para cotizar
Cómo estructurar una lista de compras de producto fresco que se cotiza rápido: columnas clave, errores comunes y las tres formas de enviarla.
Una buena lista acelera todo
La velocidad de una cotización depende menos del proveedor que de la lista que recibe. Una lista clara se cotiza de corrido; una ambigua obliga a un ida y vuelta de preguntas —¿cuál ají?, ¿caja o libra?, ¿cuántas?— que atrasa la respuesta y abre espacio a errores en la entrega.
La buena noticia es que una lista bien armada no toma más tiempo: solo necesita estructura. Esta guía te da la que usamos para procesar pedidos todos los días.
Las cuatro columnas que importan
No necesitas un formato sofisticado. Necesitas cuatro datos por línea:
- Producto, con nombre específico: «Tomate 3×3», no «tomate»; «Limón persa», no «limón»; «Ñame diamante», no «ñame».
- Presentación: libra, unidad, mazo, bandeja, malla, saco o caja. Si no la conoces, escribe la unidad que usas en cocina y el equipo la traduce.
- Cantidad: cuántas de esa presentación. «Culantro — mazo — 24» no deja dudas.
- Notas: madurez, calibre o uso cuando importa. «Aguacate grande — caja — 2, para servir en tres días» dice más que cualquier llamada.
Errores comunes que retrasan tu cotización
Estos son los patrones que más idas y vueltas generan:
- Nombres ambiguos: «ají» puede ser chombo, criollo o jalapeño; «lechuga» puede ser romana, crespita o mantequilla. Nombra la variedad.
- Líneas sin presentación: «10 de piña» puede ser 10 unidades o 10 cajas; la diferencia es enorme.
- Unidades mezcladas sin aclarar: libras en unas líneas, cajas en otras y nada indicado.
- No decir si el pedido es puntual o recurrente: un pedido semanal se cotiza y se planifica distinto que uno de evento.
- Pedir «lo de siempre» a un proveedor nuevo: nadie tiene todavía tu historial; la primera lista completa lo construye.
Organiza por categoría y apóyate en tu carta
Agrupar la lista por categoría —frutas, vegetales, hojas y hierbas, raíces, congelados— hace más fácil revisarla y detectar olvidos antes de enviarla. Un buen truco es recorrer la carta o el plan de producción de la semana plato por plato: cada receta te dicta sus ingredientes y las cantidades salen del consumo real, no de la memoria.
Tres formas de enviarla
Cuando la lista está armada, tienes tres caminos y los tres llegan al mismo equipo:
- Armarla en línea: busca los productos en el catálogo, agrégalos a tu cotización con presentación y cantidad, y envíala desde /mi-cotizacion. Es la vía con menos ambigüedad, porque cada línea ya viene del catálogo.
- Subir tu archivo: si ya tienes la lista en Excel, PDF o hasta una foto legible, súbela en /sube-tu-lista tal como está. Nuestro equipo la interpreta y te responde con la cotización.
- WhatsApp: escribe la lista directo en el chat. Funciona bien para listas cortas o pedidos recurrentes que el equipo ya conoce.
Después de enviarla
Recibida la lista, el equipo valida producto por producto: disponibilidad de la semana, presentación correcta y precio vigente. Si algo no está disponible, te lo dice y propone alternativa en lugar de dejar el hueco. Guarda tu lista: repetirla y ajustarla cada semana es mucho más rápido que empezar de cero, y con el tiempo se convierte en tu plantilla de compras.
Preguntas frecuentes
¿Qué formatos de archivo puedo subir?
Excel, PDF o una foto de la lista, siempre que sea legible. No hace falta pasarla a un formato especial: el equipo la interpreta como venga.
¿Necesito saber la presentación exacta de cada producto?
No. Escribe la cantidad en la unidad que uses en tu cocina y nuestro equipo la traduce a la presentación mayorista correcta al cotizar.
